Librería El flexo

Una pena. La librería El flexo situada en la zaragozana calle de Desiderio Escosura ha cerrado sus puertas. Hoy no luce orgullosa libros cuidadosamente colocados en el escaparate sino letreros que hablan de alquiler. Faltaría a la verdad si escribiera que hemos sido clientes habituales pero lo cierto es que gustabamos de acercarnos hasta este pequeño local en nuestros paseos y siempre fuimos obsequiados con un trato impecable. Esta mañana, con la vana intención de atenuar esa agria sensación surgida ante aquella persiana desplegada, resolvimos entrar en una de las cafeterías cercanas. Y acodado en la barra pensé que quizá por ello existan tantos bares en la ciudad.

9 comentarios:

Chabi dijo...

Y tu amigo mio, desde la pantalla y los deseos de lector dentro de tu alma, haces inmortal tal museo de las letras. Es lo que me gusta de ti Garces. Detalles pequeños hacen una gran historia.

39escalones dijo...

Entre librerías y cines no levantamos cabeza. Y claro, nos damos a la mala vida.
Feliz año.

Marcos dijo...

Si esa es la razón por la que Zaragoza está plagada de bares...bueno, cualquier razón es buena para abrir un bar. Porque un bar no sólo es un lugar donde tomas una cerveza o un café. Es un centro de reunión con los amigos, es una barra de bar semivacía esperando para darte un momento de reposo en tu largo camino, es la última luz en el fondo del túnel y la última estrella que desaparece parpadeante al amanecer. Históricamente los bares se convirieron en verdaderos centros culturales de reuniones de artistas que abordaban discusiones literarias, filosóficas o políticas. Bueno, cuantos más bares, mejor...pero que no sea en detrimento de librerías o cines. Por cierto...¿cuántas librerías o cines habría en las delicias?

Antonio dijo...

Bonito homenaje, es una pena que el número de librerías sea inversamente proporcional al de sitios de "ocio más popular", reconozco que no visito muchas librerías, tampoco tengo mucho tiempo para leer, ya sabeis a que me dedico, jeje, un beso para Raul, un abrazo para Marian...y si no os gusta cambiamos el orden, jeje

solitudine dijo...

Ahora que sabes quien soy me decido a escribirte :-p

El cierre de una librería es una pequeña gran tragedia. Porque se cierra una ventana al mundo, porque hay pocas cosas tan intensas (y tristemente poco valoradas en esta sociedad) como leerse un buen libro, viajar sin moverse del sofá.

Y porque a mí siempre me han parecido buena gente los libreros, no me los puedo imaginar haciendo nada malo xDDD.

Salud, amigo

Manchas de Tinta dijo...

No solo para intentar atenuar un agrio sentimiento están los bares. Bien lo sé. También para celebrar la agradable compañia de amigos.
Bienvenida a este pequeño rincón Solitudine y salud a todos.

Raúl Sánchez Quiles dijo...

Triste noticia. Aquí en Tenerife, en la Villa de La Orotava, acaba de cerrar la Librería Miranda, fundada en 1904, probablemente la más antigua de Canarias que permanecía abierta. El cierre de cualquier librería es un drama, una tragedia cultural. Sentido pésame a Zaragoza y a Tenerife.

Un saludo de Hiperbreves S.A.

Manchas de Tinta dijo...

Gracias por el comentario Hiperbreves S.A. Lamento el cierre de esta centenaria librería tiñerfeña. Un saludo.

Quevedillo dijo...

Al final no podremos ir juntos a ver libros de viejo. Siempre nos quedará el Amblas, que es de viejos.

Un saludo.